
No podemos reprimir un sentimiento
Natalia BeDiNo podemos reprimir sentimientos.
Si tomamos una almohada llena de plumas, y la aplastamos, no se quedará así para siempre, va a retomar su forma original. Lo mismo sucede con nosotros. Aplastamos, encapsulamos los sentimientos, pero tarde o temprano tendrán que expandirse, tomar su lugar, salir.
Impedirnos sentir debería ser considerado una de las mayores imprudencias. ¿No dejarse sentir a uno mismo? Existen muchos tipos de dolor, pero el rechazo propio te rasga desde el fondo, empujando un sentimiento detrás de una puerta, aún sabiendo que está ahí. Lo escuchas gritar pero cierras los ojos, te tapas los oídos y te abstienes a ignorarlo hasta que cese.
El tiempo no lo controlamos, por ende, no podemos guardarlo. Pasa lo mismo con los sentimientos. Ellos vienen sin avisar, y a veces, se van sin despedirse, pero nunca debemos guardarlos, porque su tiempo de ser sentidos se irá con el mismo tiempo, y cuando nos armemos de valor para abrir esa puerta, estará vacío, y sólo nos quedará el recuerdo de un sentir con miles de vivencias de las que nosotros mismos nos privamos.
Sentir da mucho miedo, pero nos debería dar más miedo no dejarnos sentir.
Miedo, miedo, miedo, miedo…
Qué miedo que sea la mejor sensación de tu vida y no la dejes ser sentida.







